Fotos de niños en Halloween
Supongo que es la época del año equivocada para montar estas fotos de niños con disfraces, pero no pude resistir….
La serie se llama Halloween in Harlem y la fotografa se llama Amy Stein....
Supongo que es la época del año equivocada para montar estas fotos de niños con disfraces, pero no pude resistir….
La serie se llama Halloween in Harlem y la fotografa se llama Amy Stein....


Buscando mas obras de Camilla Engman me cruce con el enlace de una galería en Los Angeles donde ella ya ha expuesto varias veces. En la misma galería me tope con estas preciosuras, las primeras, de la artista Kelly Lynn Jones, bien pueden hacer parte de mi colección de fiebre avícola y la segunda es de Jen Corace, una ilustradora super talentosa que a proposito tiene una pagina súper bonita donde encontraran un muy original solitario y otro juego de vestir la muñeca.

La verdad es que cuando uno tiene un bebe las prioridades sobre en que gastarse el dinero cambian. Eso no quiere decir que uno no se antoje de las mismas estupideces que uno se ha antojado toda la vida. Si algo la cosa empeora ya que uno puede empezar a antojarse de cosas en la categoría de “niños” y ayayaiii si ahí si hay cosas lindas!!!
Yo, desde hace rato venía antojadísima de comprarme unos grabados que me habían robado el corazón. El primero estuvo en mi lista de antojos por un buen tiempo y finalmente me decidí a comprarlo el día antes de salir de NY. Sabía que no volvería por un tiempo y me hubiera dado mucho pesar quedarme con las ganas de mi precioso cuadro. Mi J. lo bautizó el gran escape de los juguetes (aka: The Toy Getaway), parte tributo al gran filme de Sam Peckinpah, parte por tomar del pelo.
Los responsables de esta maravilla son Dasha Shiskin y Robbie Guertin de bb&ppinc, unos ilustradores infantiles niuyorkinos que también son responsables de una colección de libros para niños. Para ver su obra pueden hacer click en su pagina web y si alguna vez pasan por NY pueden pasarse por Estella (uno de mis almacenes favoritos, aunque bastante costoso).
La otra tentación a la que hace poco cedí es que finalmente me compre unos grabados de Camilla Engman que me venían quitando el sueño desde hacía rato. Finalmente me decidí a comprarlos cuando los vi en el blog de design*sponge (uno de los blogs de diseño mas populares) y me dio miedo que se fueran a agotar!! Corrí a comprarlos y ahora espero con ansias a que me lleguen por correo.


Los motivos son infantiles, y aunque los de Camilla tienen su lado oscuro, creo que pueden ser una excelente opción para aquellos que estén en busca de arte para decorar el cuarto de los niños.
Los de Kiddley no se hicieron esperar con las buenas ideas desde que los mencione en este blog, Claire y su marido Phil, no han dejado compartir cosas y proyectos para hacer con los niños me gusto en especial la sugerencia que hacen de incentivar a los niños a que tomen fotos incluso abrieron un grupo en flickr que se dedica a recoger y compartir las fotos de los pequeños fotógrafos.
También me pareció genial esta entrada, donde nos cuentan sobre un programa para dibujar en el computador (ordenador?). Se llama Tuxipaint, y no solo esta diseñado exclusivamente para niños, sino que su distribución es gratuita y funciona con la mayoría de sistemas operativos incluyendo Windows y OSX.
Según Kiddley, yo aun no le he bajado, Tuxipaint tiene todas las herramientas que uno esperaría encontrar en una clase de arte y mucho mas! El programa también es interactivo y contiene una cantidad de efectos sonoros, al igual que una serie de imágenes a las que los niños pueden recurrir para usar en sus dibujos.

Como dije, Tuxipaint se puede bajar gratis en este enlace!
Coincidencialmente, mi amigo Olivier, (a quien convencí de abrir una cuenta en fickr) monto esta foto esta mañana creo que esta es la única forma que puede llegar a gustar McD!
Como si con los enlaces que ya tengo no me fueran suficientes, me puse a brincar de blog en blog una tarde, mientras Rosa dormía (y mientras yo pretendía que los platos del almuerzo ya estaban lavados), y me tope con “a bird in the hand”, otro blog precioso de manualidades, que la verdad no se cómo se me había escapado dado su nombre. Bueno, pues la parecer la autora de “un pajaro en mano” (Lisa Congdon) también tiene su no-se-que cosa con las aves y tiene una serie que me ha dejado boquiabierta.
Aquí les pongo unos cuantos amigos pero les recomiendo que se pasen por su blog y que vean toda la colección. Además de los pájaros Lisa hace otras cosas bellísimas y navegar por su blog es una delicia.
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Luego, gracias a Malglam, me llego este enlace que fui a explorar y me encuentro con personajes como este….. tan bonitos:

La autora se llama Lauri Faggioni, y en su pagina web pueden ver mas de sus cosas, aunque debo advertirles que aun no esta terminada.
Si la fiebre avícola me dio para tres entradas (y creo que vendrán muchas mas) el tema de las muñecas de trapo que me quitan la respiración, es de nunca acabar.
Voy a empezar por las muñecas de Christina Gordon, alias Jamfancy, a quien descubrí hace relativamente poco mientras visitaba el blog de Loobylu. Sus muñecas me impactaron desde la primera vez que las ví y aunque no me inspiran la ternura que me inspira el amigo de Rosa (Mico), me tienen encantada.
Debo anotar que siempre he tenido una debilidad por (uff que barbaridad, que cantidad de debilidades!!) por las figuras del circo y del carnaval. Ya había escrito sobre la fascinación que siento por el imaginario de la infancia, (no tanto de la infancia en si, sino por los recuerdos de) por los juguetes guardados en cajas, los discos rayados, los disfraces, y todos los personajes que habitan ese espacio temporal al que viajamos cada vez que recordamos nuestra niñez.
La carpa del circo es uno de esos espacios, y aunque admito que no recuerdo que me gustara mucho de niña, encuentro que pensar en el circo me llena de nostalgia. De ahí viene mi amor por Fellini, por Giulietta Masina y en especial por La Strada. Esto también explica el encanto que siento por el mundo que evocan las canciones de Tom Waits y las de los Squirrel Nut Zippers; un mundo de carnaval de pueblo, donde el espectáculo “para niños’” puede llegar a ser un poco grotesco. Entonces ese mundo infantil se transforma, se tiñe de algo que no logro definir, pero que es como si perdiera la inocencia sin realmente entender aquello que ha sido revelado. Es el viaje que hace Alicia al país de las Maravillas, es Coney Island, es un carrusel cerrado en invierno, son las muñecas y los dibujos de Christina Gordon.
Siempre he sentido una gran atracción por las crayolas. me gusta mucho su olor, su textura, su empaque, la manera como van perdiendo la punta y sobre todo su nombre CRAYOLAS suena tan burdo como pintan. Siempre fui muy mala dibujando y creo que por eso prefería usar las crayolas.de pequeña sentía como si su punta gruesa y su calidad grasosa me dieran licencia para que mis dibujos no fueran perfectos..esto me tranquilizaba y me permitía disfrutar mis sesiones de dibujo… también solía coleccionarlas y las buscaba gordas, mas gordas, gordísimas y delgadas. de todas las marcas y de todos los colores. Las negras duraban para siempre mientras que las verdes y las moradas se disminuían con una facilidad impresionante. Hoy en día sigo comprando crayolas aunque ya hace algunos años que deje de usarlas sin embargo no veo la hora de volver a sacar mis utensilios de arte y gozar de nuevo de las sesiones de dibujo con mi Rosa, además, ahora que descubrí como darle uso a las crayolas pequeñas, se me antoja mucho poner este conocimiento en práctica.
Resulta que las crayolas pequeñitas. esos conchitos de color que se van quedando olvidadas en el fondo de la cartuchera, tienen la oportunidad de un segundo ciclo de vida lean pues lo que nos cuenta la Gúru de los quehaceres domésticos Martha Stewart.
Para re-utilizar los conchos de crayola que van quedando necesitamos 4 cosas:
1. Crayolas viejas
2. Tijeras o cuchillo de cocina
3. Molde para hacer muffins
4. Horno
El primero paso es cortar las crayolas en pedazos pequeños y ponerlas dentro de los moldes para hacer muffins (véase el dibujo abajo). Para resultados mas divertidos se recomienda jugar con las combinaciones de colores. Se recomienda que la labor de cortar sea realizada por los padres y no por los niños.

Luego se pone el molde al horno a una temperatura de 150 grados por un período de 15 a 20 minutos, o hasta que las crayolas estén derretidas.
Las crayolas pueden ser sacadas de los contenedores una vez se hayan enfriado por completo. Si las piezas han quedado pegadas al molde se recomienda meterlas al congelador por una hora.
y entonces, que esperan! manos a la obra!

[Vía: Treehugger]
