Mi querida Rosa, hoy cumples tu primer año de vida. Hace un año que nos acompañas y nos iluminas la existencia con el brillo de tus ojos y con tu sonrisa. Hace un año me desperté sabiendo que pasaría de hija a ser madre y que madre tuya sería para el resto de mi vida. Hace un año todavía me moría de ganas por conocerte, tocarte, besarte, abrazarte, arrullarte y susurrarte cositas lindas al oído. Naciste a las 10.42 AM en el hospital de San Vicente de Manhattan.

El 28 de Abril diste tus primeros pasos solita (en realidad llevas caminando agarrada de las mesas y del sofá desde principios de Marzo) y desde entonces no has parado de armar escándalo en la casa. Corres de un lado para otro, te me vas para la cocina a vasear los tarros de basura de reciclaje y si no he guardado la ropa recién lavada me la desdoblas y la tiras al piso. También te ha dado por encaramarte en la silla del computador, y últimamente, encima de los archivadores.
Te gusta caminar cargando cosas en la mano y lo logras, aunque con muy poco garbo. A veces agarras dos cubos, otras veces te da por agarrar el balón que te regalo Deirdre, y otras veces los pompones que te regalo Alma. Los pompones se te ven divinos pero hacen un desorden espantoso porque siempre les arrancas los pelos a los pobres y los dejas tirados por toda la casa. Pero no me quejo, eso te hace feliz y a mi no me molesta recogerlos.

Hace un mes que empezaste con las clases de natación en la YMCA, y aunque te encanta el agua, creo que el que mas disfruta las clases es tu “dada’, que es el que se mete con vos a la piscina. El agua no te intimida y te lanzas a tragártela toda como un pececito. Sos súper tranquila, pero me he dado cuenta que te molestan los ruidos fuertes y te asusta ver llorar a otros niños, mientras que a mi se me derrite el corazón de ternura.
La ultima que te ha dado es por señalar todo. Estiras tu bracito, apuntas con el índice y dices “ook” o tal vez sea tu versión de “look”. La verdad todavía no lo se, pero el caso es que te ha dado por “ook” a todo, a los libros, al ventilador del techo, a las flores, a los niños, a las mariposas, a tu mama, a tu “dada”, a las nubes, a los pájaros y en especial a los perros.

Mentiría se te dijera que este ha sido un año fácil. Nos ha tomado tiempo adaptarnos a nuestros nuevos roles y a la nueva dinámica del hogar. Mi experiencia con la lactancia y la depresión post-parto, son unos de los cuantos retos que hemos tenido que afrontar este año. Vivir lejos de nuestras familias, sobretodo lejos de las abuelas, tampoco ha sido fácil. Sin embargo, tu presencia nos llena de amor y de felicidad; un amor y una felicidad que nos brotan del corazón y que nos dan fuerzas para darle la cara a los retos que aun nos queda por enfrentar.
Siempre fuiste Rosa, mi Rosa, linda Rosa y como tu mamá ama las listas, aquí te escribo las primeras doce cosas que se me vienen a la cabeza cuando pienso en vos:
1. tu piel de seda
2. tu olor a pajarito
3. el tete
4. tu cara de bandida
5. tu tumbado de borracha
6. Taro Gomi
7. el brillo de tus ojos
8. tus pies repolludos
9. el amigo Mico
10. chupito
11. tus rozagantes cachetes
12. y tu risa.
Feliz cumpleaños mi princesa.