La risa de Rosa
De las cosas que mas me conmueven de ti, mi Rosa, es tu risa. Siempre a flor de piel, siempre dispuesta. Le sonríes a tu imagen en el espejo, a tu amigo el Mico, a la mamá cuando te pasa una tajada de mango, y al papá cuando te hace mimos. Reís a carcajadas cuando jugamos a que te persigo y vos gateas como loca hasta que te cansas y te sentas a reír. Reís con ahínco, tirando la cabeza para atrás, abriendo la boca de para en par, mostrando tus nuevos dientes con una coquetería voluptuosa. Pero lo mas lindo de tu sonrisa es que siempre arrugas tu naricita. La arrugas achinando los ojitos, abriendo la boca y pelando de nuevo esos dientes hermosos, que al igual que los de tu tío, están a un kilómetro el uno del otro.
Reís de felicidad cuando vamos bajando las escaleras del edificio porque sabes que te espera una jornada en el parque, una tanda de columpios, y todos esos colores y olores que se confabulan frente a vos cada que abro la puerta a la calle. Le sonreís a los extraños que te saludan, a los perros, a las flores, al viento que te peina, y de vez en cuando, volteas tu cabecita para sonreírme a mi, tu mama. Yo me derrito, freno el carrito en seco, me acuclillo frente a vos y te planto un beso en esos cachetes.
Para este corazón enamorado no existe nada mas lindo en este mundo que tu risa.





