la milicia lactante
Hace poco recibí un correo muy poco amistoso de alguien a quien mi “relato de leche” le pareció ofensivo. Según ella, mi texto “deja ver [mi] falta de convicción por la causa, y una irresponsabilidad al no promover la lactancia materna [!!] escogiendo métodos facilistas, y nocivos para la salud del niño¿???
A mi me suena a que la lectora, que por cierto no tuvo la delicadeza de firmar su correo (evidenciando una gran falta de imaginación, porque a ver! invéntate uno; Lucy, Pepi, Boom! que se yo!), me esta acusando de traidora. Pero a que? Me pregunto!? Y yo que me consideraba muy cool por no tener partido político!
La verdad es que me toca morderme el labio para no soltarme a decir cosas….. pero a mi todo este tema de las milicias de leche y de las “mommy wars” me tienen harta. Que ya sabemos que las empresas de leche de tarro se encargaron de promover su producto vendiéndole la idea a las madres de que su mercancía era mejor que la hecha en casa. Que si, que se sabe que la leche materna es el MEJOR alimento para el niño, pero que YA! Que una mamá tiene que escoger lo mejor para ella y para su hijo por igual. Que mi decisión no fue basada en poder dormir unas horas mas sino lograr que mi hija recibiera la cantidad suficiente de alimento para crecer sana y fuerte. Que si mi cuerpo no se lo producía que me toco echar mano de la leche de tarro, y que menos mal tenía a donde acudir!
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Hace rato leí este articulo en el New York Times que me dejó un toque escandalizada. Sentí que me hubiera gustado leer esto en el momento en el que estaba tan deprimida por esa culpa que los paramilitares de la lactancia quieren inculcarle a uno. Se que a casi todas las madres que escribieron los “relatos de leche” para Mariana tuvieron la fortuna de tener una experiencia magnífica con la amamantada. Desafortunadamente tal no fue mi caso, y si me senté a escribir acerca de mi experiencia (que por cierto el ejercicio tampoco fue nada fácil), lo hice para darle compañía a aquellas madres que, como yo, podían llegar a sentirse frustradas, responsables y hasta malas madres.
Que mi relato no va en contra de La Liga de La Leche, que por el contrario me siento muy agradecida por todo su apoyo. Que mi texto no tiene partido mujer! Que no he traicionado ninguna causa! Que solo cuento mi experiencia y que dejémonos de vainas, si?

