jugando a la memoria

Siempre me han gustado los juegos de mesa y creo que fue justamente el juego de la memoria el primer juego al cual creé una adicción. De niña tenia un naipe con figuras de animales el cual barajaba sin cesar y me daba unas tandas largas de juego solita en mi cuarto. Estoy convencida de que las cartas aquellas son responsables de la buena memoria que poseo hoy en día.
Ayer, mientras buscaba un juego de Máncala para regalarle a un amigo (el Máncala como juego es genial, pero también lo puede ser como instrumento decorativo) me encontré con esta baraja un poco peculiar. Es un juego de memoria para aquellos que tienen obsesión por el diseño. Me parecen súper bonitas pero si las llegara a comprar no se las prestaria a Rosa porque seguro se las comería, así como ya le dio muela a un libro de cartón que dejé en su cuna por descuido.
La compañía que las hace se llama Maharam, pero se pagina web es tan difícil de navegar que si les interesa saber mas sobre su producto lo busquen en este enlace.

