Cuando quedé embarazada de May estaba decidida a hacer ciertas cosas diferentes, tomarme todo con más calma, disfrutar más de mi embarazo, no estresarme con el tema de la lactancia y, sobretodo, no volver a caer en los errores cometidos. Por mucho tiempo pensé que la culpa de que no me bajara mucha leche con Rosa la tenía el chupo. En alguna parte leí que si los bebes se acostumbraban a mamar chupo luego no mamaban correctamente en el seno y que esto no estimulaba la producción. En silencio culpé a mi mamá porque fue ella quién me sugirió que le diéramos a Rosa el chupo aquel. Luego, pasados dos años, cuando decidimos quitárselo (se le estaban volando los dientes), sufrimos mucho porque le dio un mono muy fuerte. Una semana de llanto y desesperación. Pensé que no iba a lograrlo, ni ella ni yo. Más de una vez estuve tentada a devolverle el chupito para que se calmara, pero finalmente me contuve de hacerlo y pasados 5 o 6 días, el tema estaba superado. Rosa jugaba y dormía como si nunca hubiera necesitado del chupo para relajarse.
Con May no quería pasar por lo mismo, así que nada de chupo. La pediatra además me recomendó no dárselo porque “lo natural es que ellos se busquen el dedo si tienen la necesidad de mamar para tranquilizarse”. Y esta opinión la comparten muchos expertos e incluso muchos inexpertos.
Pero nos tocó tragarnos las resoluciones, como suele pasar siempre con las resoluciones.
A pesar de que no le dimos chupo desde el día 1, mi producción de leche no fue mejor que con Rosa. Además, May pasaba mala noche porque quería chuparse el dedo, pero claro, tan pequeña aún no lograba encontrárselo o peor, se lo encontraba y se le salía. Entonces se aruñaba la cara, se ponía de mal genio, se despertaba, nos despertaba… etc….
Así que el tema del chupo volvió a aparecer. Buscamos sobre ello en la web, e hicimos averiguaciones con diferentes médicos y con diferentes papás y mamás. Encontramos que es un tema candente. Unos abogan porque si, otros militan porque no….. Finalmente decidimos darle chupo a May. Lo decidimos sobretodo porque ella lo necesitaba. Además porque algunas personas creen que, aunque difícil de combatir, es más fácil quitar el vicio del chupo que el del dedo. Otros opinan que, a pesar de que el chupo tampoco es bueno para la dentadura, chupar dedo puede hacerle más daño al paladar y que esto puede resultar incluso más grave que el problema de los dientes.
Luego está también el COMO se chupan lo dedos… Mi cuñada por ejemplo, optó por darle chupo a la segunda porque la primera chupaba dedo metiéndose el dedo pequeño a la nariz y escarbándose los mocos. A la madre esto la mortifica y, a pesar de las luchas constantes por corregir la conducta de su nena, no hay nada que hacer salvo esperar a que se le quite el vicio, como decían las abuelas.
Una cosa si aprendí, y es que frente al tema se encuentran posiciones tan radicales y calientes como en el tema Palestino, lo cual no deja de parecerme una desproporción.








{ 6 comentarios… Léelos abajo o adiciona uno }
me ha dado un vuelco al corazón cuando he leído lo de rosa y su mono de chupete(chupo, tete, inventodeldemonio)..a m. quitárselo le dio fiebre, pasamos dos noches de mono, de meterla en la cama y darle friegas..horror
ahora bien, si tuviera que pensarlo ahora creo que también elegiría chupo, que es más fácil quitárselo sin duda,¡el dedo lo llevan siempre consigo!..
y sí, estresa que todo el mundo tenga opinión;)
besitos a la resistente!
Yo soy madre y maestra de kinder, y la teoria es basta, pero a la hora de hacer, las teorias muchas son inpracticables, una vez una amiga que luchaba con la lactancia y su ignorancia en el tema, me dijo suspirando, me gustaria ser una mama orangutana, ella con solo mirar a los ojos saben que necesitan sus crias, y eso es lo que con tanta teoria hemos perdido, el poder intuir lo que necesita nuestro hijo, la respuesta siempre esta dentro nuestro, solo tenemos que escucharnos.
yo estoy en una encrucijada, tener que sacarle el chupo a mi hija que lo tomo a los 6 meses, y ahora tiene 3, casi 4. pero me reuso a hacerla pasar por ese periodo de sufrimiento que yo misma le di, si a mi me sacaran el chocolate, o mis libros, me enojaria tanto!!!
ahora estoy leyendo a Laura Gutman a lo loco, ella es fundadora de Crianza, te la recomiendo, sigo viaje….
Es una joda que todo el mundo se meta a opinar cuando uno hace todo lo posible por ser una “orangutana”. Las mías chuparon dedo hasta los 7 y 9 años (ahí si los pediatras no están de acuerdo, pero y? no es facil que los chicos despeguen). El chiquito, que se nos coló hace menos de un año, ama su “chupo” y yo espero que el “vicio” le dure menos que el de sus hermanas.
Creo que tantas teorías oscilantes que nos inculcan los pediatras (o que les inculcan a ellos y nos transmiten) pueden ser desesperantes. De todos modos, llega un momento en que uno tiene las cosas claras, y sabe elegir, a pesar de tantas opiniones contradictorias.
Desde mi experiencia te comparto: esta bueno leer e informarse de toooodas las teorías. Sí, ok. Pero… también es muy bueno sentirse libre de tirárlas todas a la basura viendo lo que pasa en nuestras casas. Yo he padecido el tema de la lactancia y el sentir culposo que genera el entorno cuando uno decide que no. Con la primera, con el segundo estuve más resuelta. Así que, más allá de todo… libertad.
Respecto al chupo (chupete x estos lares) Sofi dejó sola a los 9 meses y Jere también solo un poco antes. Si no lo largaban, estaba totalmente dispuesta ha escucharlos gritar unos días, pero de esa… zafé!
Besos y éxitos!!
A mi hija le di chupo y ella sola lo dejó apenas pudo meterse el dedo en la boca. nunca se adaptó al chupo y cuando pudo lo cambio por el dedo.