el hijo pródigo

abril 10, 2010 · 4 comentarios

en y la nave va

Tanto tiempo sin escribir… el espacio no estaba en el olvido, sólo había sido atacado por unos hackers sin oficio (o se puede ser hacker por oficio?) y esperaba ser atendido por mi y por J., pero por estos días no se sabe cual está mas ocupado.

Trabajar tiempo completo cuando una es mamá tiempo completo es un camello completo.

Jornada de lunes a viernes (pre-May): 6AM suena el despertador. Entre las 6 y las 7.15 hay que bañarse, vestirse, arreglarse, despertar a Rosa para el colegio (no es tarea fácil, ronronea en cama como un gato) rogarle que se vista con ropa adecuada (siempre quiere irse con vestiditos de princesa), preparar desayuno, desayunar, lavarse los dientes y salir de la casa idealmente, a las 7.20, a más tardar. Dejarla en el cole faltando 10 para las 8, trabajo de 8 a 5, deberes de madre de 5.30 a 8.30, pareja de 8.30 a 10pm (aunque esto se traduce en arreglar cocina y retomar quehaceres domésticos que no se pueden hacer mientras uno está con los hijos) y cama (para dormir) a las 10.15PM.

Sin embargo, cuando una está embarazada, la rutina entre las 5.30 y las 10.15PM cambia. Luego de la llegada a casa, se apachurra al al crío no. 1, se organiza la cena, se sirve la cena, se cena, se procede a recoger los platos o bañar al crío no. 1 (se puede escoger entre una de estas dos actividades, son intercambiables entre la pareja), el padre le lee cuentos o masajea los pies del crío no. 1 (esta no se intercambia, en nuestra casa y durante mi embarazo, el es quién se encarga de acostar a Rosa) mientras una se recuesta en la cama y sin saber a que horas una se queda dormida. Minutos mas tarde el esposo la despierta tiernamente y le dice “put your pj’s on honey”. Una se levanta desorientada, mira el reloj y ve que son las 8 .15 de la noche. Bien podrían ser las 11.30. Queda un poco de energía para lavarse los dientes y, a veces, la cara. Cambio de ropa, bienvenida la pijama. Camita con sábanas frías, rico. Vengan las 3 almohadas que una embarazada necesita para dormir y adiós.

Al día siguiente el despertador suena a las 6 de la mañana y hágale. Lo peor es que cuando por fin nace el crío no. 2, por más licencia de maternidad, la cosa no se suaviza. Si antes no parabas de correr, ahora ya no corres, pero aunque te quedes quieta en casa todo el día, no te queda tiempo para nada….. Ya no te puedes ni lavar el pelo todos los días, no hay tiempo. Crema humectante? A que horas! Depilación, manicure, pedicure…. que el esposo aguante, que se imagine que se esta tirando al Pipa de Ávila o a Georgie Best, si eso le pudiera emocionar mas….

En esas estamos, felices, retomando este espacio poco a poco, durmiendo de a puchitos y luchando, de nuevo, con los kilos de más!

{ 3 comentarios… Léelos abajo o adiciona uno }

1 Maria abril 12, 2010 a las 4:17 pm

dimelo a mi que tengo 4! Que bueno leerte de nuevo. :D

2 Mamasita abril 15, 2010 a las 9:17 pm

Me da risa por que hace los años de matusalen que no venía por aquí, y como ya no tengo mis bloglines no sabía si habias escrito o no, suponia que no anyway. pero estaba en otro blog y vi tu link y dije, ve esta loca que? asi es que pinché… y habias escrito jajaja. lo chistoso es que yo escribí hoy en mi blog sobre algo muy parecido a esto.
espero que no te pierdas otra vez por tanto tiempo, haces falta por estos lados ;)

3 ana abril 25, 2010 a las 2:53 am

Ufff….bienvenidísima….de nuevo…Nos hacías falta!

Déja tu comentario

Acceder con Facebook

Artículo anterior:

Próximo artículo: