la felicidad viene en forma de columpio

No hay nada que haga mas feliz a mi Rosa que una columpiadita. Yo también recuerdo que de niña me encantaba columpiarme y lanzarme como un proyectil cuando el columpio alcanzaba su momento mas alto. Mi madre sufría mientras mi hermano y yo aterrizábamos, a veces con muy poco garbo, muertos de la risa.
Por mi parte adoro que a Rosa le encante montar porque me significa una tregua a la correteada a la que me somete luego que se levanta de la siesta. En NY teníamos un parque en frente de la casa donde bajábamos a diario a hacer tertulia con las otras mamas y a columpiar y jugar con los pequeños. En Cali, desafortunadamente no tenemos ese espacio tan a la mano y nos toco comprar el columpio a nosotros.
El columpio lo compramos en amazon.com y es de las mejores inversiones que hemos hecho, aunque no considero que sea muy costoso. En todo casi, si tienen patio o jardín en la casa, y un bebe con energía inagotable, se los recomiendo.


