Como leer con nuestros hijos
Estos nueve consejos (tomados de una “Guía para padres de niños de 0 a 6 años” publicada por Fundalectura) nos han servido de guía para leer con mi hija y creo que son un buen comienzo para inculcar el amor por la lectura en nuestros hijos.
1. Lee con tus hijos antes de que aprendan a descifrar el alfabeto y sigue haciéndolo cuando ya sean lectores experimentados.
2. Establece la rutina de leer juntos por lo menos 15 minutos todos los días y por puro placer. Que las lecturas elegidas sean ajenas a las tareas escolares.
3. Lee libros que los dos disfruten y no impongas tu criterio. Respeta las elecciones de tus hijos.
4. Lee en casa lo que te gusta. Tus hijos te observan y te imitan: si tu disfrutas leyendo, ellos también lo harán.
5. Lleva a casa diversos materiales de lectura; libros informativos y de literatura, revistas, folletos y periódicos, siempre que puedas, pues son muy necesarios. Si no puedes llevarlos, acude a la biblioteca mas cercana.
6. Anima a tus hijos a construir su biblioteca. Elige con ellos el rincón de su habitación y el estante, caja canasta o mueble en el que puedan organizar sus lecturas preferidas: así las tendrán a la mano siempre.
7. Ve a las librerías y a las bibliotecas públicas con tus hijos: allí conocerán otras personas que aman los libros y pueden recomendarles nuevas lecturas.
8. Recurre a la lectura siempre que puedas: lee con los niños las recetas que preparan juntos, las vallas publicitarias, los empaques de los alimentos que consumen, las instrucciones para armar juguetes o electrodomésticos, las guías de turismo, la cartelera de cine.
9. Y, sobre todo, sé paciente y cariñoso. Todo esto ayudará a que tus niños valoren la importancia de leer.




June 13th, 2007 at 5:13 am
¡Genial! Es para suscribirlo enterito. Y me satisface saber que hacemos casi todo lo que recomiendan.
Yo añadiría que no se antepongan los libros a otras entretenimientos infantiles, como los audiovisuales. Si se imponen los libros acabarán detestándolos. Como todo en la vida.
Besos.
June 13th, 2007 at 9:44 am
sí… también me deja tranquila que vamos por buen camino, incluso me ha sorprendido mi hijita últimamente, con la atención que a veces la sorprendo mirando sus libros, y ya tenemos en el velador un montoncito de libros de la mamá y otro con sus libros… y estamos empezando la rutina de “leer” juntas antes de dormir… y todavía no tiene un año, puedo decir que no es demasiado pequeña, aunque su interés se manifestó más claramente hacia los 9 meses…
saludos
June 14th, 2007 at 9:58 am
Que lindo este post…
Realmetnte disfrutamos mucho con mi Coco de los minutos de lectura antes de dormir.
Ella dice :” hora del cuento” y ultimamente le parecen escasos los minutos entonces dice ” leeme mas que todavia no vino el nono”
Tenemos un estante especial en la puerta de los armarios ( del lado de adentro ) para los libros, si en las puertas, cuando las abres parece que estas en una libreria!!!!
saudos desde el sur.
Vero Mom.
June 19th, 2007 at 5:02 pm
hola, acaba de nacer mi bebè llamado Samuel y quiero hacer unas tarjetas de participacion anunciando su nacimiento. Sabes de algun sitio web en donde encuentre ideas?
Gracias
December 7th, 2007 at 12:03 pm
Hola muy interesante el artículo que han publicado, les envío este escrito con el mejor animo de sumarme a esta campaña maravillosa por la lectura:
Cada día se tiene más consciencia de la importancia de la lectura como fuente de desarrollo cultural del ser humano, sin embargo, vemos con tristeza cómo nuestros hijos están más distanciados que nunca de los libros. El lado oscuro de la tecnología les impide acercarse a ellos: TV, DVD, CD, VCD, MP3, MPG4, Play Station, celulares, Internet, etc. Y si a esto le sumamos la inactividad lectora en los colegios, el bajo nivel de preparación de los profesores en el desarrollo del hábito lector, los planes lectores que están llenos de libros que no obedecen a los intereses y a la edad del alumno, y que finalmente ni el mismo profesor los conoce (por eso que cuando evalúan, dicen “saquen una hoja y escriban todo lo que se acuerden del libro).
Ante esta realidad, muchos padres nos preocupamos por mantener una biblioteca llena de libros de lomo ancho, títulos multiacadémicos y colecciones enigmáticas, y -con la mejor voluntad del mundo- les decimos a nuestros hijos: “Esta es tu biblioteca, mira cuántos libros hay: busca uno y léelo”. Y de esta manera creemos que estamos cumpliendo con el compromiso de contribuir en su desarrollo lector, pero no llegamos a entender que para el niño de 6, 8, 10, 12 años, ese tipo de bibliotecas no son nada atractivos, no les resulta agradable y sino me creen hagan la prueba y vean cuánto tiempo su niño ha de estar en ella no como un lugar en donde se hacen las tareas, sino disfrutando su estancia.
La biblioteca para el niño debe ser especialmente construida y adaptada a su tamaño, para que pueda manipular libremente los materiales de lectura. Los libros de cuentos deben estar dirigidos a su competencia lectora. Si tiene 8 años, no le podemos dar libros para niños de 10, 12, 16, 20 años porque los va a rechazar inmediatamente. Y pensar que todavía creemos que el Tesoro de la Juventud es la colección ideal.
Hoy existen muchas editoriales que en la contratapa colocan la edad a la que está dirigido el libro. Es verdad que estos tienen un precio algo elevado, pero ese es el precio que debemos pagar si queremos que nuestros hijos sean lectores competentes, aunque existen otras posibilidades como los libros de segundo uso y los de procedencia dudosa que se venden en muchas ferias.
Otro aspecto es la forma cómo debe colocarse el libro, nunca con el lomo en exhibición, sino toda la tapa multicolor frente al lector ya que de esta manera en algún momento le va a llamar su atención y lo va coger, lo cual ya es una buena señal. Se puede alternar los libros con algunos juguetes, recuerdos o álbumes de fotografías del niño, porque uno de los objetivos es que se familiarice con el lugar y entienda que los libros forman parte de ese mundo de cosas agradables y significativas. Si colocamos al pie de la biblioteca, una alfombra, unos cojines o una mesa pequeña con su silla, la actividad puede verse más enriquecida.
Los padres debemos estar muy atentos para felicitarlos y hacer un tremendo escándalo cuando el niño se acerque a este mágico lugar y lea algo. Podemos acompañarlos en ese ambiente cuando lean, les podemos leer algún cuento e incluso podemos jugar ahí y sacar a ese niño interior que todos llevamos y que también quiere leer.
Gracias por leer
Manuel Urbina
prolector@hotmail.com