Hace un año la Rosa se nos cayó y se dañó hizo daño en la cara. Hace un año pasábamos el día en la sala de urgencias. Este año hemos celebrado el aniversario en el mismo lugar, esta vez era May la que inauguraba. Nada grave, una vomitona diarréica, algo viral.
A Rosa tuvimos que hacerle cirugía plástica porque la caída fue dura aunque, dadas la circunstancias, salió bien librada. Como era emergencia no pudimos escoger a la cirujana. Era la que estaba de turno. Afortunadamente, como era de esperar en un cirujano que se le mide al trabajo en las urgencias, se especializaba en reconstrucción facial y de manos. No tengo quejas de la doctora en cuanto a su trabajo. Al menos no tengo una opinión que cuente. Tendría que preguntarle a otros médicos y la verdad ya tampoco me interesa. La niña va bien.

Si tengo quejas de su trato con Rosa. Era obvio que no tenía por costumbre trabajar con niños. A mi me provocaba hablarle duro cada que se impacientaba porque la Rosa lloraba de terror cuando nos llegaba el día de las curaciones. Hasta los recuerdos me llenan de rabia. Que poco consiente uno con sus hijos….
Jamás pensé que me interesaría escribir sobre un portal de cirujanos plásticos. Cuando vives en una sociedad dónde saltan a la vista las atrocidades que estos doctores y doctoras son capaces de hacerle a los cuerpos de las mujeres (los de los hombres son menos notorios) no te dan más que ganas que de distanciarte del gremio. No obstante hay trabajo que no ves, hay cirugías que procuran justo eso, que nada se note. Como la que le hicieron a mi Rosa hace un año.
Me sorprendí en la sala de espera de esta doctora al ver que ninguno de los pacientes que llegaba venía por implantes. Algunos venían, como Rosa, a tratarse heridas en la cara o cicatrices que se animaban a quitar. Otro hombre joven venía a tratarse una quemadura en el brazo. De las 5 o 6 veces que la visitamos en su consultorio sólo vimos una mujer que llegaba por una rinoplastia. Supongo que también habría implantes sólo que el número de personas que venían por otras razones era grande.
Hace más de un año mi esposo empezó a montar Guía Cirugía, un portal de cirujanos plásticos en España y Latinoamérica. A veces me contaba las cosas de las que se enteraba mientras investigaba sobre algunos cirujanos. Me contaba cuentos de carniceros que reutilizaban implantes (de pacientes antiguos en nuevos pacientes) o que usaban material barato made in china y lo vendían como si hubiera sido fabricado en Suecia. Es decir, algunos son capaces de crímenes que saltan a la vista y otros son capaces de cosas peores. También hay gente honesta claro, y es justamente lo que el portal se propone: hacer una compilación de los mejores profesionales y poner ese listado a disposición del publico. El portal, además, ofrece información completa sobre cada uno de los procedimientos y el rango de los costos por país. El listado incluye cirujanos plásticos certificados, es decir, médicos que han estudiado medicina y se han especializado en cirugía plástica. (No creo que sea tan difícil imaginar que en este país hay “médicos” que operan sin licencia y sin carrera, o si?)
Guía cirugía pretende empoderar al usuario. Enseñarle un poco más acerca de los beneficios, los riesgos, los costos y las perspectivas. Para ser parte del directorio de l@s cirujanos plásticos tienen que presentar todos los requisitos y además tener buenas referencias. Nosotros no tuvimos la oportunidad de escoger, entrábamos por emergencias, pero si hubiera podido me hubiera gustado tener un portal de estos a la mano y buscar un@ médic@ que se especializara en el trato con los niños.