Lo que se dice buen “timing”
Este fin de semana fue un desastre. Rosa se la paso vomitando y con diarrea. Estuvimos dos veces en urgencias y a punto de hospitalizarla. La pobre no pudo comer nada. Todo lo devolvía y esta mamá se dedico en cambio a comer doble, a vaciar la nevera de la angustia….
Ya todo mucho mejor. Un virus pasajero. La abuela cayó víctima el lunes y el papá el martes. Yo vencedora, con un estomago de hierro. Claro que dentro de los desordenes alimenticios con los que fantaseo, no me hubiera caído nada mal una soltura estomacal, o no poder pasar alimento por unos cuantos días…. a ver si empiezo por cumplir uno de mis mayores propósitos para el 2007!!
El caso es que luego de un fin de semana infernal vino la calma. El martes la Rosa reanudó sus clases y la vida volvió a la normalidad.
La recogí del colegio a la hora normal y su profesora, quien estaba al tanto de las correderas del fin de semana, me recibió con cara de acontecida. “Te tengo una mala noticia”. Se me enfría el corazón. “Volvió a vomitar?” pregunto, con tono de angustia. “No, nada de eso, sino que hoy la mordió uno de los mellizos. Se le lanzo encima, la mordió en la pierna, se agarro de ella como un perro, casi no lo puedo soltar…….. los siento, no puede detenerlo”.
Respiro. Descanso. Peor hubiera sido que mi nena hubiera vuelto a vomitar. Miro al verdugo de mi hija con odio. Respiro. No estoy tan brava. Peor hubiera sido que mi nena hubiera vuelto a vomitar. “No te preocupes Juli (así se llama su profe), eso es cosa de niños, sería mas chévere que no hubiera pasado, pero no fue tu culpa… en fin, no te preocupes”. Respiro. Esa fui yo? Acaso no voy a vengar el morado en la pierna de mi Rosa? Cagón de mierda. Unos segundos a solas con el susodicho y arreglamos esto de las ansias de morder de una vez por todas. Respiro. Peor hubiera sido que mi nena siguiera vomitando.
Me despido de beso de la profe quien esta notablemente aliviada con mi noble reacción ante el ataque. Tomo a mi nena, su maleta, y me despido. Me doy cuenta que las malas noticias no siempre son “malas noticias”. Todo es cuestión de ‘timing’.

